Conexión Tecnológica

El sector tecnológico en la etapa post-Covid

Las organizaciones que sobrevivieron a los cierres por la enfermedad pandémica (muchas gracias al apoyo de programas fiscales) experimentarán una inmediata extensión, generada por una demanda contenida.

Para inversores, causantes de políticas, organizaciones y domicilios igualmente, un interrogante fundamental es si regresaremos, y hasta qué punto, a los patrones de aumento pre-pandemia.

Especialmente, en sectores con una conjunción de maneras tecnológicas, capital disponible y una alta demanda de resoluciones novedosas y creativas, las condiciones van a ser demasiado favorables para la inversión y la formación de novedosas organizaciones.

Entre los amplios sectores con el más grande potencial de incremento, mis 3 candidatos primordiales son la aplicación de tecnologías digitales en toda la economía, la ciencia biomédica (y sus aplicaciones en atención médica y otras áreas) y las tecnologías que se ocupan de los diferentes retos para la sostenibilidad, en especial esos asociados con el calentamiento global. Un aumento alto en este entorno involucra no únicamente un incremento por sectores, sino elevados niveles de actividad y novedad empresarial, una plétora de novedosas organizaciones de veloz incremento y enormes ingresos de capital que generen tasas de retorno más grandes de lo deseado.

Entre esta visión cambiante y la adopción forzada de tecnologías digitales a lo largo de la enfermedad pandémica, hoy hay una más grande conciencia tanto de la posibilidad como de la necesidad de una digitalización, que se refleja en la demanda alta y creciente de resoluciones tecnológicas.

Los nuevos “unicornios” en algún momento asociados con Silicon Valley y unos pocos centros de alta tecnología ahora tienen la posibilidad de descubrir en números crecientes en un extenso rango de territorios desarrollados y de ingresos medios- y en sectores asombrosos como la educación-.

Los compromisos para invertir en infraestructura (inclusive digital), ciencia y tecnología se permanecen expandiendo, no solamente en USA y China, sino además en el continente Europeo, en los sectores digital, biomédico y de tecnología verde.

La mayor parte de los Gobiernos, por ende, permanecen ansiosos en el momento de asegurar que la economía funcione a una alta magnitud sin vientos de frente del lado de la demanda que retrasen el incremento y el trabajo.

Ante dichos componentes, hay una probabilidad razonable de que la tendencia negativa de 15 años en el incremento de la productividad agregada –y por consiguiente del incremento real general- se revierta. En otras palabras determinante, pues el incremento de la productividad a grado añadido pide no únicamente una disponibilidad generalizada de las tecnologías primordiales, sino además su vasta difusión.

Especialmente fundamental es la adopción digital de parte de las pequeñas y medianas organizaciones y de los sectores rezagados. En India, parte de la transformación digital involucra equipar a millones de pequeños comercios minoristas y las cadenas de abasto en relación con resoluciones tecnológicas, en vez de que sean arrasados por enormes entidades, ocasionando una variación del trabajo potencialmente masiva.

El reparto del ingreso es otro elemento clave en el aumento de la productividad. Si el ingreso incremental sigue fluyendo primordialmente hacia las personas de elevados ingresos y hacia los dueños del capital, podría ser bueno para los costos de los activos, empero va a ser malo para la demanda y, por consiguiente, la inversión y productividad de las organizaciones.

Por lo menos en USA, los planes fiscales del mandatario Joe Biden -que integran inversión en infraestructura, cambios en la tributación y un sueldo mínimo más alto- permanecen con el propósito de restaurar los empleos de ingresos medios e fomentar las ganancias para los domicilios de bajos y medianos ingresos.

De la misma forma que sugiere un análisis presente del Instituto Universal McKinsey, la transformación digital podría ser lo suficientemente extensa como para contribuir a incrementar el incremento de la productividad general de forma importante.

Referente a la agenda de des carbonización, ciertos podrían mantener que esto va a tener un efecto inmediato diminuto o hasta sutilmente negativo en el aumento y la productividad. Más allá de los efectos de corto plazo de una agenda de inversión verde ampliada, el propósito no es elevar la productividad de corto o hasta de medio plazo. El costo de hoy de las inversiones verdes, por ende, podría ser bastante elevado todavía si el efecto en las medidas de flujo de la productividad en el corto plazo es diminuto.

Fuente: eleconomista.es