Conexión Tecnológica

La tecnología que quiere que nuestro cerebro sea eterno ya existe, pero no es tan sencillo como parece

El cerebro de los seres humanos envejece y con ello van surgiendo pequeños y grandes problemas en la salud.

Mantener nuestro cerebro joven es realmente importante. Al fin y al cabo tiene la clave para que el resto de nuestro cuerpo funcione de la mejor manera posible. En los últimos tiempos han surgido nuevas tecnologías que permiten mejorar la salud cerebral mediante la emisión de pulsiones eléctricas a través de nuestra cabeza. Esta tecnología se conoce como neuromodulación y tiene como objetivo mantener nuestro cerebro eternamente joven a la vez que combate distintas enfermedades o trastornos que le afectan de manera severa. Hoy en día es posible gracias a que conocemos nuestro cerebro mucho mejor que en el pasado gracias a los mapeos 3D del mismo, así como a un esfuerzo por mejorar algunos procedimientos que incluso permiten mantener cerebros con vida fuera del cuerpo humano.

La neuromodulación cerebral

Desde hace algunos años han empezado a surgir técnicas cerebrales basadas en la neuromodulación. Esto es, una práctica que implica colocar dispositivos en nuestra cabeza que envían descargas eléctricas al sistema nervioso y por lo tanto se altera la actividad nerviosa mediante las señales eléctricas que se envían. Aumenta o disminuye, según sea necesario, la actividad de las regiones de nuestro cerebro, haciendo que se reduzcan las señales de dolor o que se exciten algunos nervios que estaban dormidos. Esto, se cree que podría ayudar a combatir dolores crónicos de cabeza, epilepsia o Parkinson. En principio, según señalan desde BBC ScienceFocus, estas tecnologías se basan en estudios importantes de universidades prestigiosas como Harvard o el University College de Londres.

Sea como fuere, han surgido varias empresas que están centrando su foco en estas tecnologías. De momento, la más prometedora ha sido Parasym, empresa fundada en 2017 y que es la que más éxito ha conseguido con sus investigaciones, habiendo puesto dos productos a la venta en su web para tratar distintas dolencias cerebrales.

En concreto, sus dispositivos se colocan justo debajo de la oreja izquierda y se maneja con un pequeño mando a distancia en el que se van mandando las instrucciones al aparato dependiendo de lo que necesitemos en nuestras sesiones. De momento, las primeras pruebas han sido positivas y se argumenta incluso una mejora de algunas dolencias cardiacas como la hipertensión.

Entre otros trastornos, se cree que puede ayudar a aliviar la depresión o la fatiga. Todo esto estaría probado clínicamente de acuerdo con la empresa anteriormente mencionada, pero resulta realmente difícil probar si es cierto que funciona. Lo que sí que parece bastante claro es que no se aprecian efectos secundarios graves más allá de una leve irritación en la parte en la que normalmente se coloca este dispositivo.

Hasta aquí, todo podría parecer increíblemente positivo. Y sería así de ser totalmente cierto lo que parece prometer el proyecto. Sin embargo, aunque es una tecnología muy prometedora, no podemos obviar que se trata de algo que todavía está en una fase muy experimental. Esto significa que su efectividad no ha sido comprobada y seguramente tardemos años en hacerlo. Al fin y al cabo, para comprobar si este tipo de tecnologías combaten el envejecimiento cerebral tendríamos que llevar a cabo una serie de análisis constantes durante el ciclo vital de grupos humanos completos para dirimirlo. En cualquier caso, los resultados iniciales son bastante prometedores.


Fuente: La Vanguardia